Este libro narra la aventura de Keith Jessop y de un grupo de submarinistas que realizaron una de las hazañas más prodigiosas del siglo xx llegar al Edinburgh y rescatar el mítico oro de Stalin.
Al comienzo de la segunda guerra mundial, la URSS recibió material bélico de EE.UU. El pago de dicho material se haría en oro, parte del cual sería embarcado en el crucero Edinburgh Pero el Edinburgh, que contaba con la tecnología más avanzada de su tiempo, tendría que vérselas con los icebergs y con los acorazados de bolsillo y las flotas de combate más poderosas del Tercer Reich. Alcanzado por los torpedos del submarino alemán U-456 el crucero se hundió en las polares aguas del mar de Barentz, a 260 metros de profundidad.
Desde que oyó hablar de la tragedia del crucero británico, Keith Jessop empezó a convivir con una idea obsesiva: encontrar y sacar a la superficie las cinco toneladas de oro desaparecidas bajo las aguas





