Juliano el Apóstata es una novela histórica escrita por Gore Vidal y publicada originalmente en 1964. La obra se centra en la figura de Flavio Claudio Juliano, más conocido como Juliano el Apóstata (331-363 d.C.), el último emperador romano que intentó conscientemente restaurar el paganismo clásico en el Imperio, revirtiendo la creciente influencia del cristianismo.
La narración se desarrolla a través de una mezcla de formatos, incluyendo la biografía oficial de Juliano, sus propias memorias ficticias y comentarios de personajes históricos clave posteriores, como Prisco y Libanio. Este enfoque permite a Vidal ofrecer una visión compleja y matizada de Juliano, presentándolo no como el hereje condenado por la tradición cristiana, sino como un intelectual, filósofo neoplatónico y líder militar que creía firmemente en la necesidad de volver a las raíces de la cultura y la religión helénicas para salvar al Imperio de la decadencia.
El libro abarca el convulso siglo IV d.C., un periodo de transición en el que el viejo mundo pagano agoniza y el cristianismo comienza a consolidar su hegemonía. Vidal utiliza la vida de Juliano para explorar el conflicto cultural, religioso y político de una época crucial, ofreciendo una profunda reflexión sobre la fe, el poder, la filosofía y el destino del Imperio Romano.





