En ¡Llamen a Jeeves!, Wodehouse vuelve a reunir a su inolvidable dúo: el brillante y sereno mayordomo Jeeves y el atolondrado aristócrata Bertie Wooster. Pero en esta ocasión, el protagonismo recae casi por completo en Jeeves, que debe sacar de apuros a una serie de personajes secundarios tan excéntricos como encantadores, con Bertie notablemente ausente.
Con su habitual ingenio, Jeeves resuelve enredos sentimentales, líos económicos y malentendidos que parecen imposibles de desatar. Todo esto narrado con el humor refinado y el ritmo ágil que caracterizan a Wodehouse, en una novela donde el caos se multiplica y solo la lógica imbatible de Jeeves puede poner orden.





