Edición publicada por la editorial Richard Grandío (Oviedo), con su característica cubierta de diseño modernista. Esta novela fue un auténtico fenómeno social en la España de los años 60 y 70, abordando sin tapujos la controvertida figura del «cura obrero».
Martín Vigil, uno de los autores más leídos de la época, retrata la vida de sacerdotes que, impulsados por el espíritu del Concilio Vaticano II, renuncian a sus privilegios clericales para trabajar manualmente y compartir las penurias de la clase obrera. La obra expone la difícil encrucijada de estos hombres, a menudo incomprendidos por una jerarquía eclesiástica que los tilda de subversivos o marxistas, y mirados con recelo inicial por unos trabajadores politizados. Más que una simple ficción, el libro funciona como un documento sociológico sobre las tensiones entre fe, justicia social y política durante el tardofranquismo.





